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Rompiendo una lanza, por las mal llamadas “Mesoneras”, por José Manuel Cruz

Hace algún tiempo oí decir o mal hablar, para ser exactos, a un folclorista, argumentando lo mal que vestían algunas mujeres y hombres mayores, en una romería y baile de Magos, en cierto pueblo, cuyo nombre no voy a plasmar, pero un pueblo digno y respetable como el que más.

A este folclorista, y sin quererlo, le oí decir calificando despectivamente como “Mesoneras”, a unas señoras que divisaron en una mesa de dicho baile de magos, mientras conversaba con dos compañeros folkloristas más, del grupo folklórico al que pertenecen, en voz baja y entre risas, entre ellos.

No contento ni de acuerdo con su opinión sobre las señoras, solo y sin decir nada, me dispuse a acercarme hasta la mesa en la que estaban, amigablemente sentadas comiendo y disfrutando de la gastronomía del lugar y de todo lo que acontece en un actual baile de magos.

Me presenté y conocí a las señoras y sus parejas, que resultaron ser personas maravillosas, nobles a la vez que humildes, alegres a la vez que respetables y trabajadoras/res comprometidos con su responsabilidad.

Y ahora habiendo conocido a estas personas, sin prejuzgar primero, señor folclorista le quiero transmitir algo:

Primero, que estas personas son las que dan 10, 20 o 30€ quitándolos de sus suelditos o pensiones (muy bajos sus suelditos, por cierto) para colaborar y que se puedan mantener y hacer sus fiestas, para que su Virgen o santo tenga fuegos y floritas (fuegos de artificio como cohetes y flores).

Segundo, preparan durante el año el dinerito apartándolo, digamos que a veces de la paguita de julio ó diciembre, para poder brindar y agasajar a sus familiares, y o convidar a quien les apetezca, digno de respetar, y creo haberle visto hasta coger alguna papa de aquella mesa. Es más, una pareja me confesó haber cogido y vendido algunos higuitos pa sacar más que sea pa comprar el vino, vino del que usted también bebió.

También uno de los señores dijo entre risas: ¡y rezo pa que no me toque esta noche en el Ventorrillo, por que a ver quien se levanta mañana templano pa enramar!

Fíjese señor folklorista, que es usted Monitor, Director etc…de un grupo folklórico invitado, que va y hace acto de presencia por un corto periodo de tiempo, pero que usted por actuar cobra, evidentemente le paga un grupo, al que le paga un ayto con dinero derivado de los impuestos que esas nobles gentes pagan, como también apoyan más si cabe, trabajando codo con codo integrándose en la comisión de fiestas, pasando cansancios y sueños, sin más interés aquel que su pueblo tenga unas fiestas dignas, adquiriendo el capital necesario para pagar a su grupo y resto de grupos.

Tercero, el o los motivos del no disponer de un traje de mago como el que usted altaneramente luce, es bien sencillo, así me lo describieron: no nos compramos un traje de mago por que no tenemos perritas pa todo mi niño, tuvimos que sacar adelante varios hijos y todavía nos regresó alguno a la casa, por la dichosa crisis, lo que ganamos es pa´ comer, pagar agua y luz, materiales pa´ la escuela de los chiquillos (sus nietos) etc…y que además comprar un traje de mago para sacarlo una vez al año, habiendo las necesidades que hay, pues no podemos.

Pero a pesar de haber cruzado y cruzando aún los avatares de la vida, allí estaban cumpliendo la voluntad con sus presencias en las fiestas, no solo aportando económicamente con anterioridad y trabajando para que el sentimiento de festividad no decayera, si no que, convidando amablemente con infinidad y variedad de comidas, sin más interés que festejar y regalar momentos de amistad, entre bromas, risas, chistes, anécdotas y nombretes, a todo vecino que se acercara hasta aquella entrañable mesa.

Fíjese señor folclorista, estas nobles personas trabajan para mantener familias enteras, pagar impuestos a un estado, cotizando y manteniendo pensiones, ayudando a sus familiares o allegados y convidándoles con todo el cariño que se pueda dar sin pedirle nada a cambio.

Creo a mi entender y a modo conclusivo, que estas personas lo que deben recibir es un homenaje con monumento incluido y no una crítica despectiva de un joven folclorista, que conociéndolo tuvo usted muchas más y mejores atenciones que las que ellos pudieron tener.

En definitiva, a mucha honra y humildad rompo una lanza por estas grandes personas, que aún quedan y que cada vez es más difícil de encontrar, por eso para mí valen tanto.

D. Otro día podríamos hablar del origen y proveniencia del traje que lleva, folklorista, créame que se sorprendería.

M. C. G. (José Manuel Cruz González)

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